¿Sabías que la postura en la que duermes determina la firmeza que necesitas?
La mayoría de la gente elige colchón por el material, cuando el orden correcto es justo el contrario: primero la postura y el peso, después la firmeza, y solo al final el material.
Esta guía está escrita desde lo que vemos cada día en nuestra tienda de descanso, asesorando a gente que viene a comprar un colchón sin tener claro por dónde empezar.
Lo primero: identifica tu postura real para escoger tu colchón
No la que crees que tienes, sino la que tienes de verdad. Para ello, un truco sencillo: fíjate en la posición en la que te despiertas y en la posición en la que te duermes. Son los dos momentos que más minutos suman.
Según el reparto habitual, en torno a tres de cada cuatro personas duermen predominantemente de lado, y una minoría lo hace boca abajo. Pero casi nadie mantiene una única postura toda la noche: lo normal es cambiar entre 15 y 30 veces. Por eso el objetivo no es un colchón «para una postura», sino uno que funcione bien en tu postura dominante sin castigarte en las secundarias.
Si duermes de lado
Es la postura más común y la que más exige al colchón en términos de adaptación.
El problema a resolver: el hombro y la cadera son los dos puntos que soportan casi todo tu peso concentrado en poca superficie. Si el colchón es demasiado firme, esos dos puntos no se hunden, por lo que la columna queda arqueada hacia arriba y aparecen puntos de presión en el hombro y molestias lumbares. Si es demasiado blando, la cadera se hunde de más y la columna se curva hacia abajo.
Lo que necesitas: firmeza media, con capas de confort que permitan que hombro y cadera entren y que la cintura quede sostenida.
Materiales que funcionan bien:
- Viscoelástica de buena densidad, por su capacidad de alivio de presión.
- Látex natural, si buscas adaptación con más respuesta y menos sensación de «hundirse».
Si duermes boca arriba
Es la postura que mejor reparte el peso corporal, y también la más fácil de resolver.
El problema a resolver: el hueco lumbar. Si el colchón no llena ese espacio, la zona baja de la espalda trabaja toda la noche en tensión.
Lo que necesitas: firmeza media-firme. Suficiente soporte para que la pelvis no se hunda, con la adaptación justa para que la curva lumbar quede acompañada.
Materiales que funcionan bien:
- Muelles ensacados con capa de confort, por el equilibrio entre soporte y adaptación.
- Híbridos de muelles y viscoelástica.
Si duermes boca abajo
Es la postura menos recomendable desde el punto de vista postural, porque obliga a girar el cuello, pero si es la tuya lo importante es acompañarla bien, no intentar cambiarla de golpe.
El problema a resolver: la cadera. Es la zona más pesada y, si se hunde, la zona lumbar queda en hiperextensión toda la noche.
Lo que necesitas: firmeza firme. Una superficie plana que mantenga el cuerpo lo más alineado posible.
Materiales que funcionan bien:
- Muelles ensacados de firmeza alta.
- Látex de alta densidad.
- Evita viscoelásticas blandas y de mucha acogida: son justo lo contrario de lo que necesita esta postura.
Si cambias mucho de postura
Es el caso más frecuente y el que peor se resuelve comprando por catálogo.
Lo que necesitas: un colchón de firmeza media con buena respuesta, es decir, que recupere rápido su forma al moverte. Los materiales que «atrapan», como las viscoelásticas muy densas y de recuperación lenta, hacen que cada cambio de postura cueste más y fragmentan el sueño sin que te des cuenta.
Los muelles ensacados y el látex son, por su elasticidad, los materiales que mejor se comportan en durmientes inquietos.
El factor que casi nadie tiene en cuenta para comprar un colchón: tu peso
Dos personas con la misma postura pero con 40 kilos de diferencia necesitan colchones distintos. La firmeza no es una propiedad absoluta del colchón: es el resultado de la interacción entre el colchón y el peso que lo comprime.
| Peso corporal | Ajuste sobre la firmeza que marca tu postura |
|---|---|
| Menos de 60 kg | Baja un punto de firmeza |
| Entre 60 y 90 kg | Mantén la firmeza de referencia |
| Más de 90 kg | Sube un punto de firmeza y prioriza núcleos con buena resistencia |
Colchones para cada postura: ven a probarlos a nuestra tienda de colchones
Ninguna guía sustituye a tumbarse y probar tú mismo un colchón. Los diez minutos que pases sobre él dicen más que cualquier ficha técnica, porque la alineación de tu columna solo se comprueba con tu peso encima.
En Sleepers puedes probar distintas firmezas y materiales con tiempo, y te ayudamos a interpretar lo que nota tu cuerpo en cada uno. Y si vais a compartir cama, venid los dos: un colchón se comporta de forma distinta con un peso que con dos.
Te esperamos en Rúa da República de El Salvador, 23, en Santiago de Compostela.
Preguntas frecuentes sobre colchones
¿Qué firmeza de colchón es mejor si duermo de lado?
Una firmeza media. Necesitas que los hombros y la cadera se hundan lo justo para que la columna quede recta, algo que un colchón firme no permite.
¿Es cierto que un colchón duro es mejor para la espalda?
No como norma general. Un colchón excesivamente firme deja la zona lumbar sin apoyo y concentra la presión en hombros y caderas. Lo que necesita la columna es soporte con adaptación, no dureza.
¿Cuánto tarda el cuerpo en adaptarse a un colchón nuevo?
Entre dos y cuatro semanas, especialmente si el colchón anterior estaba muy vencido y el cuerpo se había acostumbrado a una mala postura.