El colchón de 90 cm es el individual por excelencia. Está en la mayoría de las habitaciones de soltero, en las camas de estudiantes, en los cuartos de invitados y en la mente de casi todo el mundo cuando piensa en una cama individual. Pero existe otra medida que rara vez aparece en los escaparates y que, sin embargo, puede cambiar radicalmente la experiencia de dormir solo: el colchón de 105 cm.
Quince centímetros de diferencia que sobre el papel parecen pocos y que sobre la cama se notan mucho más de lo que se espera. En nuestra tienda de descanso en Santiago de Compostela lo vemos con frecuencia: personas que llevan años en un 90 y que, al tumbarse sobre un 105, no entienden por qué no lo habían considerado antes.
Este artículo explica las diferencias reales entre ambas medidas y te ayuda a decidir cuál tiene más sentido para ti.
El colchón de 90 cm: el individual estándar
El 90 cm es la medida individual más habitual en España y en buena parte de Europa. Con 90 cm de ancho y 190 cm de largo, o 200 cm en algunos modelos, ofrece espacio suficiente para una persona adulta de complexión media que no se mueve demasiado durante la noche.
Es la medida más fácil de encontrar en tiendas de colchones, la más económica en términos absolutos y la que mejor encaja en dormitorios pequeños. También es la que se usa en la mayoría de las camas nido, literas y camas articuladas de uso sanitario.
Sus limitaciones: para adultos de complexión grande, para personas que se mueven mucho durante la noche o para quienes simplemente disfrutan de tener espacio al dormir, 90 cm puede resultar justo. No es un colchón pensado para la comodidad máxima de un adulto: es un colchón pensado para que quepa en el mayor número de habitaciones posible.
El colchón de 105 cm: la medida que no conoce casi nadie
El 105 cm es una medida intermedia entre el individual estándar y el matrimonio pequeño de 135 cm. No aparece en todos los catálogos, no se expone en todos los escaparates y muchas personas no saben que existe. Pero para quien duerme solo y quiere más espacio sin dar el salto a una cama de matrimonio, es probablemente la mejor opción del mercado.
Con 15 cm más de ancho, un colchón de 105 cm ofrece espacio suficiente para moverse con libertad durante la noche, cambiar de postura sin llegar al borde y dormir en diagonal sin caerse. Para personas de complexión grande o con tendencia a moverse mucho, esa diferencia es completamente perceptible desde la primera noche.
Las diferencias que realmente importan
Espacio y libertad de movimiento
Es la diferencia más evidente y la más importante. En un colchón de 90 cm, una persona adulta de complexión media tiene un margen de movimiento lateral limitado. Dormir cerca del centro deja unos 20-25 cm a cada lado, que es un margen suficiente pero no generoso.
En un colchón de 105 cm, ese margen aumenta a casi 30 cm por lado, lo que permite moverse con mucha más naturalidad durante la noche. Para personas que se despiertan cuando rozan el borde o que tienden a dormir en diagonal, la diferencia es significativa.
Ocupación en el dormitorio
El colchón de 90 cm ocupa menos espacio y encaja mejor en dormitorios pequeños. Si la habitación tiene menos de 9 m² o el ancho disponible para la cama es inferior a 130 cm, el 90 es probablemente la única opción viable.
El colchón de 105 cm necesita algo más de espacio, pero no tanto como una cama de matrimonio. En un dormitorio de tamaño medio, entre 9 y 12 m², cabe perfectamente con espacio suficiente a los lados para moverse con comodidad.
Precio
La diferencia de precio entre un colchón de 90 y uno de 105 cm del mismo modelo suele ser de entre el 10 y el 20%. No es una diferencia drástica, y si el dormitorio lo permite, el salto de calidad en la experiencia de sueño justifica con creces esa diferencia.
Si ya tienes una cama o un canapé de 90 cm, cambiar a un colchón de 105 significa también cambiar la base. Es un factor a tener en cuenta en el presupuesto total. Si estás empezando desde cero, no hay ningún inconveniente en elegir directamente el 105 si el dormitorio lo permite.
Cuándo elegir el colchón de 90 cm
- El dormitorio es pequeño y el espacio es una limitación real.
- Ya tienes una base de 90 en buen estado y no quieres cambiarla.
- Es para una habitación de uso esporádico o de invitados.
- Es para un niño o adolescente que todavía está creciendo.
- El presupuesto es muy ajustado y cada euro cuenta.
Cuándo elegir el colchón de 105 cm
- Duermes solo pero quieres más espacio del que ofrece el estándar.
- Eres de complexión grande o mides más de 180 cm.
- Te mueves mucho durante la noche y sueles llegar al borde.
- El dormitorio tiene espacio suficiente para una base de 105.
- Estás renovando la cama completa y quieres hacerlo bien desde el principio.
Más espacio, mejor descanso: la elección del colchón es tuya
En Sleepers tenemos disponibles ambas medidas y podemos mostrarte las diferencias en persona. Si estás pensando en comprar un colchón individual y no sabes si quedarte en el estándar o dar el salto al 105, pásate por nuestra tienda de colchones en Santiago de Compostela.
A veces, quince centímetros cambian completamente cómo descansas.
Preguntas frecuentes sobre colchones de 90 y 105 cm
¿Es difícil encontrar ropa de cama para un colchón de 105 cm?
Más que para el 90, pero no tanto como para medidas menos habituales. La mayoría de los fabricantes de ropa de cama ofrecen esta medida, aunque con menos variedad de diseños que en el 90.
¿Puedo usar un colchón de 105 cm en una base de 90 cm?
No. El colchón debe encajar exactamente en la base: un colchón más ancho que la base quedará sin apoyo en los laterales y se deformará con el tiempo. Si quieres pasar a un 105, necesitas también una base de 105 cm.
¿El colchón de 105 cm es adecuado para niños?
Para niños pequeños, el 90 cm es más que suficiente. El 105 puede tener sentido a partir de la adolescencia, especialmente si el niño ya tiene una complexión cercana a la adulta y el dormitorio lo permite. También es una buena opción si quieres comprar un colchón que dure muchos años sin quedarse pequeño.