El embarazo transforma el cuerpo de formas que nadie anticipa del todo. Y una de las que más sorprende es lo difícil que se vuelve algo que antes era automático: dormir bien. El cansancio es constante, pero el descanso no llega. El cuerpo pide parar, pero encontrar una postura cómoda puede convertirse en un ejercicio de paciencia que se repite varias veces cada noche.

Por eso desde nuestra tienda de descanso en Santiago de Compostela os ofrecemos algunos datos sobre el descanso durante el embarazo para lograr mejorarlo.

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Por qué el embarazo dificulta el sueño

Antes de hablar de soluciones, conviene entender las causas. Los problemas de sueño durante el embarazo no tienen una sola origen: son la suma de varios factores que actúan a la vez.

Cambios hormonales

En el primer trimestre, el aumento de progesterona provoca una somnolencia intensa durante el día que, paradójicamente, puede dificultar el sueño nocturno. A lo largo del embarazo, los cambios hormonales también afectan a la vejiga, al sistema digestivo y a la temperatura corporal.

El crecimiento del abdomen

A partir del segundo trimestre, el volumen del abdomen cambia radicalmente la mecánica del sueño. Las posturas habituales dejan de ser posibles o cómodas, y encontrar una posición que permita descansar sin presión en la espalda, las caderas o el abdomen se convierte en un reto.

Las idas al baño

La presión del útero sobre la vejiga aumenta progresivamente, lo que obliga a levantarse varias veces por la noche y fragmenta los ciclos de sueño.

Qué le pide el cuerpo al colchón durante el embarazo

El embarazo cambia los requisitos que el cuerpo tiene sobre la superficie de descanso, y lo hace de forma progresiva a lo largo de los nueve meses.

Adaptabilidad en caderas y hombros

Al dormir de lado, los puntos de mayor presión son la cadera y el hombro. Un colchón demasiado firme no permite que esas zonas se hundan lo suficiente, lo que genera tensión y dolor. Se necesita una superficie que se adapte a esos puntos sin dejar la zona lumbar sin soporte.

Soporte lumbar continuo

La zona lumbar no debe quedar en el aire. Un colchón demasiado blando puede hacer que las caderas se hundan en exceso y la columna se curve de forma incorrecta, lo que agrava el dolor de espalda, ya de por sí frecuente durante el embarazo.

Transpirabilidad

El embarazo eleva la temperatura corporal de forma significativa. Un colchón que retiene el calor puede hacer que las noches sean mucho más incómodas. Los materiales transpirables, como los colchones de muelles o los colchones de látex, son especialmente recomendables durante esta etapa.

Facilidad para moverse

Cambiar de postura durante la noche es necesario, y un colchón que «atrapa» puede dificultarlo. Un colchón con cierto rebote facilita los giros nocturnos, algo que se agradece especialmente en el tercer trimestre.

Sleepers: especialistas en colchones para cada etapa de la vida

En Sleepers somos una tienda de descanso en Santiago de Compostela que entiende que las necesidades de descanso cambian a lo largo de la vida. El embarazo es una de las etapas en las que esos cambios son más intensos y más rápidos, y el entorno de descanso debe acompañarlos.

Si estás embarazada y llevas semanas durmiendo mal, no lo normalices. Hay mucho que se puede mejorar. Ven a visitarnos y empieza a descansar mejor desde esta misma noche.

Preguntas frecuentes sobre descanso y embarazo

¿Qué firmeza de colchón es mejor para el embarazo?

En general, una firmeza media es la más recomendable: suficientemente adaptable para aliviar la presión en caderas y hombros al dormir de lado, y suficientemente firme para mantener la alineación lumbar. Un colchón demasiado blando puede agravar el dolor de espalda al no ofrecer el soporte que la columna necesita con el peso adicional del embarazo.

Si el colchón actual ya no está en buen estado o no se adapta bien a la postura lateral, el embarazo es un buen momento para cambiarlo. Las mejoras en el descanso son inmediatas, y el colchón nuevo seguirá siendo valioso en los meses posteriores al parto, cuando el descanso también es especialmente importante.

Sí, de forma directa. La ciática durante el embarazo se produce por la presión del útero sobre el nervio ciático, y esa presión se agrava cuando la pelvis no está bien alineada durante el sueño. Un colchón que no se adapta correctamente a la postura lateral puede aumentar esa desalineación y, con ella, el dolor.